“Me han llegado a ofrecer 3.000 euros por una foto haciendo pis”, cuenta Tania, una usuaria que mantiene de forma activa un perfil en redes sociales. No tiene millones de seguidores, pero a diario sube fotografías tanto a Instagram como a la plataforma Vinted de compraventa de ropa de segunda mano. A diario recibe mensajes de acoso; unas veces, encubierto y otras, abierto. Esta joven se ha habituado a leer comentarios soeces prácticamente cada vez que abre alguno de sus perfiles, del tipo “cómo me pone tu canalillo”.
Related posts
-
La trampa de la inteligencia artificial: por qué Harvard advierte que cuanto más se usa, más cansancio mental genera
Compartir Una investigación siguió durante ocho meses a empleados que adoptaron IA generativa. Lejos de reducir... -
Elon Musk asegura que ya empezó la “singularidad tecnológica”: por qué su impacto es impredecible
Compartir El CEO de Tesla y xAI sostuvo que la inteligencia artificial ya cruzó un punto... -
Llegan los avisos a ChatGPT: qué cambia y cuáles son las alternativas gratuitas sin publicidad
Compartir OpenAI empezó a mostrar anuncios dentro del chat de ChatGPT para usuarios gratuitos y del...
