Cuando el escritor y periodista Juan José Millás mantuvo en septiembre una conversación con ChatGPT, fingió tener con la herramienta una sesión de psicoanálisis. Quiso averiguar si, de acuerdo con el test de Turing, el chatbot podía hablarle como una persona real, en concreto como un psicoanalista, y no como un ordenador. El periodista le expuso sus sueños y miedos, a la espera de que la inteligencia artificial le guiase en la terapia, pero esta siempre le decía, entre otras cosas, que era una situación imaginaria y le aclaraba que era un modelo de lenguaje. Millás tachó a su psicoanalista virtual de estrecho de mente y de olvidadizo, y, finamente, le dijo que no había superado el test.
Related posts
-
Filtraciones, calor y humedad: las últimas tecnologías para proteger la casa y evitar daños estructurales
Compartir Las lluvias intensas y las olas de calor exponen a las viviendas al deterioro. Frente... -
España prohíbe las redes sociales a menores de 16: cómo se aplicaría y por qué genera resistencia
Compartir La medida fue anunciada por el Gobierno de Pedro Sánchez y recibió el aval político... -
Cómo hacer que la batería del celular dure más: ajustes simples que hacen la diferencia
Compartir Pequeños cambios en la configuración pueden mejorar la autonomía diaria sin complicaciones. La mayoría de...
